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miércoles, 19 de agosto de 2026

El sombrerero loco





¡Tachan, tachan!



A mesa puesta para la hora del té,

vuelan las cartas de la baraja,

resoplando una corona,

la de la solemne reina de corazones,

gritando extasiada,

con voz de soprano y planes de araña 


¡Que le corten la cabeza!



Dos ojos marrones, vivos y saltones

observan entre las tazas,

bajo un sombrero de copa,

de diez chelines y seis peniques,

con unas largas canas que asoman,

elevándose con prudencia,

un sonriente Juan Tamariz,

con giro elegante y cara amable,

pero feo, feo, de cojones,

con su dentadura de sierra mellada,

y sus largos 
dedos cual ramas de jazmín,

saludando con una mano,

y en la otra

sostenido dos orejas desalineadas,

inmóvil, 

la liebre de marzo,

pese a sus prisas y ansias



Violines imaginarios,

inician el cambio de escena,
 
“el baile de las escobas”,

y el sombrerero loco
 
convertido en ratón,
 
aupado por su amiga la liebre
 
colándose por la cerradura,
 
adentrándose por última vez, 
 
en la gran puerta
 
del reino de la fantasía






(En memoria de Juan Tamariz) 

 

 

 

jueves, 9 de julio de 2026

Eclipse total

 

Tarde de recuerdos,

desfilando huestes de heavies trasnochados,

haciendo cola para un último concierto de Judas Priest

 

Perfilados en filas de a uno y de a dos,

caminando desacompasados

hacia el foso de las bestias,

espoloneados

por los cinceles mellados

de un radiocasete,

catapultando

"Diamond and Rust" a toda tralla, 

entre los alaridos de vendedores de birras,

borrachos de sus egos,

escupiendo fuego de nostalgias,

mostrando sus latas de cerveza a carro abierto

 

Hojas de plataneros quebradas

bajo el galope de sus silencios

 

Miradas de soslayo fugaces

con movimientos de "desentiendo".

 

Heavies trasnochados

zurcidos de colecistectomias de asalto,

parches hepáticos de espanto

y diabetes de bucaneros de infarto

  

Grita y grita

el sorprendido latero,

escupiendo fuego amargo

hacia las legiones del metal,

de piel curtida de herrumbre y diamante

 

Respiraciones de carlino ajado

con miradas cruzadas

hacia el muro del "no encuentro"

 

¡Pero... es que los heavies ya no beben cerveza!

Recrimina el latero en su manifiesto

 

Un eclipse total de corazones

con lágrimas de himnos enterrados,

cruza frío como una brisa, 

por los mejores años que ya pasaron 

 

En filas de a uno y de a dos

avanzan como peregrinos,

hasta que alguien se da la vuelta

y grita sin voz ni tino:

"Hoy el Sol 

ha muerto" 

 

(En memoria de Bonnie Tylor)

 

 


 

martes, 23 de junio de 2026

¡Tú, a lo tuyo!


Hada deslocalizada: ¡Hola sapo!

…Croa precipitado el sapo, mientras recibe un último abrazo de primavera 



Hada deslocalizada: ¡Tú, a lo tuyo!

…salta el sapo al agua, hundiéndose en el pantano, entre croares guturales, rasgar de cigarras, y chapoteos espectrales fuertemente atonales que, le recuerdan con aspereza que, no todos los días son domingo 



… ¡Tú, a lo tuyo!

Se repite degradado 

en la quijotera del sapo,

durante su descenso turbulento

hacia las profundidades del pantano

 
… ¡Tú, a lo tuyo!

Noche tras noche estival,

soñando con sus moscas desayuno,

con sus series de hadas pasajeras, 

hasta la llegada de los olvidos otoñales 

con abrazos espectrales,

decantados

en la cuenca sedimentaria

de los abrazos etéreos

 

 … ¡Tú, a lo tuyo!  

Lluvias de invierno,

entre croares taciturnos,

y esquivos abrazos supradimensionales

de textura terciopelo,

con ecos clavicordio

y suspiros de ensueño

 

… ¡Tú a lo tuyo!

Reprochan en la noche,

cuatro renacuajos morrudos,

elegantes cabezudos,

que lo arrancan de su arrullo

con mirada de indiferencia

 

… ¡Tú, a lo tuyo!

Balbucean entre espuma

los cuatro renacuajos henchidos, 

señalándolo con sus colas,

aseverando tremebundos:

"Ahora, las orillas del pantano son nuestras